El Camping Salou, también conocido como Camping Bartolí, fue encargado por Pau Bartolí al arquitecto Josep Maria Monravà y López, inaugurándose en verano del 1956. Se situaba en un espacio natural rodeado de pinos y próximo al mar, fuera del núcleo principal del pueblo, dónde actualmente encontramos el Parque de la Ciudad.
El Camping Salou fue pionero y referente dentro de la industria turística, ganando rápidamente reconocimiento como uno de los mejores de Europa.
El año 1987 se anunció el cierre del camping, con el objetivo de reinventar la zona para adaptarla a las nuevas necesidades del municipio. El espacio se convirtió en un parque municipal, manteniendo como recuerdo el cenador de la piscina que hoy en día es un símbolo de la historia de Salou.
